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Ventajas y desventajas del cambio de hora homogéneo a nivel mundial

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Salud

Ventajas: Una menor cantidad de horas de luz (la que vivimos en otoño e invierno) facilita la secreción de una hormona que mejora la conciliación del sueño: la melatonina. En primavera, por otra parte, el cuerpo recibe más vitamina D por la mayor exposición al sol. Esta vitamina nos hace menos propensos a sufrir enfermedades como la depresión.

InconvenientesEl cuerpo no se ajusta automáticamente a los cambios respecto a la exposición a la luz solar, porque esta repercute en los hábitos alimenticios y de sueño. Pequeños y mayores son los más propensos a notar estas alteraciones, que pueden ocasionarles cansancio o déficit de atención.

Economía

Ventajas: La crisis del petróleo fue el motivo principal por el que el cambio de hora llegó a nuestro país en 1974. La idea, sin embargo, había nacido durante la Primera Guerra Mundial para poder reducir el consumo de carbón y aumentar la eficiencia a través de una mejor gestión de los recursos. Ese, precisamente, es uno de los argumentos que continúan defendiendo la necesidad de que exista el cambio de hora.

Inconvenientes: La hora puede cambiar pero, por otra parte, los horarios de trabajo siguen igual. De esta manera, no solo no se conseguiría reducir el gasto energético, sino que aumentaría por las tardes una vez que descendiera el sol.

Medio Ambiente

Ventajas: Ahorrar en recursos repercute positivamente en la naturaleza al reducir el consumo de materias primas. Por ende, se reduce también la contaminación que resulta de producirlas, y la emisión de CO2. Todo esto supondría beneficios en el camino para frenar el cambio climático.

Inconvenientes: Una vez más, sin cambio de horario sería necesario recurrir a la energía no empleada por las mañanas una vez que llegase la tarde. El «respiro» en la producción de materias primas no se produciría realmente.

La Unión Europea se plantea suprimir el cambio de hora

La Comisión Europea ha acordado la supresión del cambio de hora que cada medio año se hace en los países de la Unión Europea, tal y como lo ha confirmado Jean-Claude Juncker. «La gente quiere que se haga, así que lo haremos», señaló. La medida tendrá que ser aprobada después por el Parlamento Europeo y por los jefes de Estado y de Gobierno.

Los europeos (sobre todo los alemanes) han enviado un mensaje claro a las instituciones del Viejo Continente. El cambio de hora que dos veces al año trastoca sus rutinas no es del agrado de la mayoría. Era vox populi. Adelantar o atrasar las agujas es un auténtico engorro del que poco provecho se saca. Y por eso muchos han pedido ponerle fin. Más del 80 % de los 4,6 millones de europeos que han participado en una consulta pública impulsada por la Comisión Europea opinan que el cambio de horario debe ser cosa del pasado. Las cifras en España son mucho más categóricas. Un 93 % de los españoles que participaron en la consulta pública se pronunciaron a favor de la eliminación del cambio de hora